Holgar y medrar, no son a la par.


Holgar y medrar, no son a la par.
Porque la holgazanería, aunque grata, menoscaba el trabajo y mengua el provecho. De ahí lo que dijo aquel doctor al que una vez le preguntaron por qué no acudía, como los otros, a la tertulia de un afamado colega, tan holgazán como inteligente: «Porque la holgazanería se contagia, pero el talento no.».

Diccionario de dichos y refranes. 2000.